Lagartijas en Buenos Aires. No son plaga y no son perjudiciales para los vecinos

Lagartijas gecko en Buenos Aires. No son perjudiciales para los vecinos

Lagartijas gecko en Buenos Aires. No son plaga y no son perjudiciales para los vecinos

Los excrementos de lagartija son de color negro y tienen una punta única de color blanco en un extremo. En la mayoría de los casos suelen estar secos a excepción de la punta blanca. Las lagartijas tienen un sistema excretor único y expulsan la materia fecal y la orina a través de la misma abertura. La coloración blanca en la punta que se ve es ácido úrico (residuos nitrogenados) que se excreta.

Su aparición provoca distintas reacciones. Están los que sienten miedo y asco cuando advierten su presencia. Otros, en cambio, las consideran lindas y simpáticas.

La grieta se divide entre los que luchan por matarlas y los que las adoptan como mascotas. Amor y odio, eso es lo que generan las lagartijas que en 2018 llegaron recargadas a Buenos Aires. Vecinos de la Ciudad y el Conurbano afirman que este verano se multiplicaron y que son cada vez más grandes.

Algunas personas adoptan a los geckos como mascotas.

El fenómeno explotó en las redes sociales. En el grupo de Facebook “Vecinos de Florida Vicente López” bastó que una mujer publicara un inocente comentario sobre el tema para que más de 250 personas se hicieran eco de la cuestión y contaran sus experiencias.

El jefe de la División de Herpetología del Museo Argentino de Ciencias Naturales, Julián Faivovich, explica: “Estas lagartijas son invasoras en Buenos Aires desde fines de los años 70. Primero estaban localizadas en algunos barrios, pero ahora están en muchos más lugares y por fuera de Buenos Aires también, expandiéndose hacia algunas provincias”. Y detalla: “Es natural que en verano se las vea más que en invierno por una cuestión fisiológica, ya que habitualmente pasan por periodos de hibernación o de reducción de actividad. Miden entre 3 y 13 centímetros, aproximadamente”.

El aumento de la temperatura y el hecho de que haya más alimento a su alcance explican su estadía en los hogares. Como si se tratara de un alquiler de temporada.. De hecho, en la Ciudad y en los Partidos del Conurbano no se realizan fumigaciones contra los geckos. «No son plaga y no hay ninguna circunstancia sanitaria perjudicial para los vecinos», confirmaron desde la Municipalidad de Vicente López.

A pesar de que los gatos de vez en cuando logran cazarlas por la cola, hasta ahora no hay con qué darles batalla real. “No conozco manera de controlarlas ni creo que haya razón para hacerlo.

Esta es una especie invasora, no genera ningún tipo de problema en los lugares donde habita y come insectos. La gente tiene que adaptarse y aprender a convivir con esto, son animales completamente inofensivos y bastante limpios”, cerró Faivovich, también investigador del Conicet.

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